Cenicienta

Pirulo de tapa en el Pagina/12 de hoy:

En noviembre de 1995, en California, Leandro Andrade robó videocasetes para sus hijos –Blancanieves, Cenicienta y Liberen a Willy– por un valor total de 150 dólares. Gracias a las leyes “tres strikes y perdiste”, que multiplican las penas por reincidencia, recibió 50 años de cárcel. Pero según informes de Departamento de Justicia, también hay personas que cumplen dos años de prisión por haber dado cerveza a su hijo, 10 años por haber aceptado una felación o 25 años por haber comprado muchos calmantes. Las penas delirantes de este tipo que ahora son ridiculizadas por los medios norteamericanos proliferaron en Estados Unidos desde que la mano dura se convirtió en el eje de las campañas de muchos legisladores.