Balada del diablo y la muerte, por La Renga

Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio ahi donde dobla el viento y se cruzan los atajos. Al lado de él estaba la muerte, con una botella en la mano me miraban de reojo y se reían por lo bajo. Y yo que esperaba no sé a quién, al otro lado de la calle del otoño una noche de bufanda que me encontró desvelado, entre dientes oí a la muerte que decía así:

Cuántas veces se habrá escapado, como laucha por tirante y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme, podemos llevarnos un cordero, con solo cruzar la calle. Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito, a ver si llegaba ese que nunca iba a venir. Continue reading