Según Potash, autor de Las armas y las políticas en Argentina, cerca de 200 ingenieros alemanes arribaron al país tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los cuales ocuparon puestos políticos durante el gobierno peronista. Uno de ellos fue el físico austríaco Ronald Richter, quien en 1948 llegó a la Argentina con la propuesta de producir energía atómica mediante el proceso de la fusión nuclear en forma controlada. El Proyecto Atómico Huemul se inició en un laboratorio construido en Villa del Lago, Córdoba, para luego instalarse definitivamente en la isla Huemul, en el Lago Nahuel Huapi.
Projekt Huemul, the documentary.
Lo más divertido, si es que se puede usar este adjetivo en este contexto, es que Perón anunció en 1951 que Richter había logrado controlar el proceso de fusión nuclear (algo imposible todavía hoy) y que Argentina vendería pronto botellas de medio y de un litro de energía. Me hizo acordar a esos cubos de energía que usaban los Transformers en el dibujo animado.